No hacen falta sus manos

Se siente tan confiada, tan segura… Hace ya un tiempo que me vengo fijando en lo que hace. Y en lo que dice. Más en sus formas, incluso. En cierto modo me produce admiración. Por su capacidad y sus recursos para que él haga siempre todo lo que quiere y que además, si sale mal … > seguir leyendo

Estamos de festa! (Ou non?)

Hoxe é dezasete de maio. É (ou debera ser), un día dobremente importante na vida de todos os galegofalantes ou mesmo “galegosentintes”. Por que dobre? Heime explicar. Hoxe, como galego gustoso da lectura e da vida cultural en tódolos seus eidos, celebro con algarabía, coma tantos outros, que hoxe mesmo, pero do ano 1863 (*) … > seguir leyendo

Aventuras y desventuras Renfe

Hoy toca pataleta. Lo digo así, porque en realidad no tengo nada que reclamar. Imagino que te preguntarás entonces, a qué viene lo de la pataleta. Viene, sencillamente a intentar que Renfe resuelva sus gravísimos problemas de gestión y atención. Y sí, digo gravísimos y aun creo quedarme corto. El monopolio es un arma muy … > seguir leyendo

La librería, cuatro años después

Particular manera esta, en la que un año más tarde retomo este espacio de intorspección y hasta descarga personal (mental). El siguiente párrafo lo escribí hace cuatro años. Pero llegué a los caramelos, me acordé de ellos, fui a coger uno y la musa me abandonó. Por egoísta. Me estuvo bien. Y este texto se … > seguir leyendo

Ay, qué resaca más tonta

Hoy debería haber sido un día intensivo de playa. Por el contrario, la casa me ha comido, me ha fagocitado de tal manera que no ha habido forma de sacarme. Y a estas alturas, ya me he dado por vencido. El cansancio de la semana, el calor pegajoso y el post-operatorio de la noche de … > seguir leyendo

Neutralizado

Apenas quedan veinticinco horas para que dejemos atrás otro año y cada uno aplica en este momento su propio criterio. Algunos hacen balance: lo bueno por aquí, lo malo por allá. Otros, prefieren reflexionar sobre lo que han hecho (o no), durante este año y prometerse a sí mismos lo que harán (o al menos … > seguir leyendo

Siete minutos

Se tuerce el día. En un mini paréntesis de siete minutos, te centras únicamente en observar lo que te rodea, olvidándote de ti. Un niño que juega con su perro en la playa. Le lanza algo al mar, el perro nada mar adentro. Y afuera. Y quiere repetir. Un hombre de avanzada edad que cuida … > seguir leyendo