Ay, qué resaca más tonta

Hoy debería haber sido un día intensivo de playa. Por el contrario, la casa me ha comido, me ha fagocitado de tal manera que no ha habido forma de sacarme. Y a estas alturas, ya me he dado por vencido. El cansancio de la semana, el calor pegajoso y el post-operatorio de la noche de … > seguir leyendo