No entiendo a los humanos

Una vez sentiste cosas. Cosas intensas. Tanto que no sabías si eran buenas o malas para ti. Entonces eras una persona pasional, llena de deseos, de ganas, de fuerza, de ilusión.
El mundo siguió girando, los días pasando y tú, haciéndote mayor. Durante todo ese tiempo, como no tenías una burbuja de cristal en la que meterte, tuviste que enfrentarte o involucrarte en un montón de experiencias, de las que mejor o peor has ido saliendo siempre.
En todas esas experiencias ha habido bares, empresas, casas, viajes y por supuesto personas. Las relaciones con estas últimas a lo largo de tu vida habrán sido tanto fugaces como permanentes, o mayormente más o menos temporales.
En esa temporalidad está el secreto del trato con las personas en tu vida ahora. Con sus encantos y sus desencantos. Sus engaños y desengaños. Su moneda de dos caras.. Esta gente “de paso”, fue haciendo que poco a poco te importase menos cada vez lo que pudiera estar ocurriendo en un entorno que ya no te concernía. En un entorno en el que ni tú importabas ni a ti te importaba. Porque no podía importarte.
Así empezó tu indiferencia.
Esta cabrona que mento al final del párrafo anterior ha crecido día a día y claro, como ya vas teniendo añitos, ahora es grande. Muy grande. Cosa, ésta la cual, te habrá traído algunos inconvenientes con las personas de tu entorno a las que sí importas y sí te importan, aunque a veces no lo parezca mucho..
Esta indiferencia es la respuesta de tu interior al sufrimiento previo que has vivido. Un golpe, otro golpe y  coraza al canto. Es lo normal. El caso es que esta indiferencia te ha hecho más fuerte, o mejor dicho menos vulnerable. Las cosas te afectan menos, la gente te hace menos daño porque no te involucras como antes.
Pero te estás perdiendo tantas cosas.. No amas, no arriesgas, no sufres. Ni vives.
Qué difícil discriminar con quién sí y con quién no, ¿verdad? Lo es sin duda alguna, tanto que es posible que te pases el resto de tu vida equivocándote con la gente. Por eso indiferencia. Porque es eso o estar toda tu vida cayendo y levantándote, cayendo y levantándote. Cayendo. Y esto último es muy poco práctico, aparte de que da mucha pereza.
··········
La verdad es que como mosquito, no entiendo por qué os teneis que pasar esa vida tan larga que vivís jodiendo al prójimo, haciendo que se desilusione y amargándole la existencia; sabiendo que no sacareis ningún beneficio como seres, por el simple hecho de que os lo hayan hecho primero o alguna ventaja material que sinceramente, no vale para nada. Esa actitud en si no vale para nada. Bueno sí, para fomentar la indiferencia entre las personas.
Con lo fácil que es ir de aquí para allá sólamente preocupándote de tu camino, intentando molestar lo menos posible al semejante.. Dedicarse a comer, a crecer, a madurar, a aparearse y a morir dignamente, aunque sea aplastado contra un cristal..
En fin, humano que me lees, ¿te has parado a pensar cómo un mosquito con tan poca vida en comparación, puede saber tanto de ella?, pues tú a lo tuyo, que ya me dijo una amiga que para vosotros “es mejor no pensar” ( 😉 ), y además yo tengo que ir a ver a quién le chupo la sangre hoy.
PD: Apaga la luz 🙂

 

[DEDICADO A / INSPIRADO POR / NO BASADO EN MIRADA DE AGUA]

2 comentarios en “No entiendo a los humanos

> deja un comentario