Black Friday - ALEXITIMIC

Black Friday y su puta genial resaca

Hay momentos, lugares y hechos que solo pueden darse una vez. Una vez en su vida, en la de estos elementos, o una vez en la vida de cada uno de los que corren la suerte de experimentarlos. Voy a ponerte un ejemplo muy de moda este fin de semana: el Black Friday.

Y es que hay veces en las que uno puede tener un balck day. O una black week. Incluso un black month o hasta donde la imaginación (o la vida), alcancen. Pero sin duda, el sumum del negro extremo es que en pleno Black Friday, después de que ya todo haya cerrado, por supuesto, sufras un roto en el momento menos propicio y el lugar menos indicado.


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Y te decía que uno puede tener un período mierder, porque dime que nunca has sufrido un episodio caótico en tu vida, bien interna, bien externamente, si puedes. Pero si dentro de toda la vorágine que en ese momento te puede parecer demoledora, alcanzas ese clavo que no arde, pero está firmemente clavado y te mantiene, frágil pero entero, durante el vendaval; entonces, amigo, has tenido una gran suerte.

¿Cuál ha sido? Tal vez la hayas propiciado tú mismo, sabiendo elegir. O simplemente la vida te la ha regalado, poniéndote el clavo tan a mano que más difícil habría sido esquivarlo. O incluso cabe que ese clavo esté ahí porque tú lo has ido clavando poco a poco en ti y ya no siente tener que marcharse.

En cualquier caso, si hay una suerte por encima de todas las demás, es saber que puedes contar con alguien que, cuando un roto aparece, te calma, lo escucha, lo comprende y lo repara.

Cuando eres capaz de dejar de lado el orgullo y consigues ser empático, te conviertes en una persona mucho más ligera. Libre de iras, de odios y de problemas auto-generados que, sinceramente, no le importan a nadie.

A veces cuesta mucho transmitir sentimientos, sobre todo cuanto más te avergüenzan. No te martirices por esto, es nuestra naturaleza. Si consigues dejar de agobiarte por ese esfuerzo extra que te supone, entonces éste será mucho menor y, como por arte de magia, esos sentimientos estarán listos para fluir. Agárrate a tu clavo y confía en él.

A mí, ayer, me sorprendió un roto. Hoy, mi clavo, me ayudó a reparar otros.

Y solo puedo estar agradecido. Y esperar que tu resaca negra haya sido tan productiva como la mía.

Ah. Y también hay personas que solo se te van a dar una vez en la vida. No te las pierdas.

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